Derecho de quiebras Norteamericano y “Segunda Oportunidad”

Derecho de quiebras Norteamericano y “Segunda Oportunidad”

La quiebra, más conocida como bancarrota en Norteamérica (Bankruptcy),  son un conjunto de leyes y normas federales, que pueden ayudar a las personas físicas y a las empresas que deben más dinero de lo que son capaces de pagar. Las leyes de bancarrota ayudan a las personas que ya no pueden pagar a sus acreedores y reciben un “nuevo comienzo” o “fresh start” mediante la liquidación de sus activos para pagar las deudas, o mediante la creación de un plan de pagos futuro.

Las leyes de bancarrota también protegen a las empresas con problemas y prevén distribuciones ordenadas a los acreedores comerciales a través de la reorganización o liquidación. Estos procedimientos están cubiertos bajo el Capítulo 11º del Código de Quiebras de los Estados Unidos (Bankruptcy Code). De forma complementaria, aparecen los Capítulos 7º  y el Capítulo 13º.

Los propósitos principales de la ley de quiebras o son:

Proporcionar al deudor honesto un “nuevo comienzo”, aliviando al deudor de la mayoría de las deudas, y pagando a los acreedores de una manera ordenada en la medida en que el deudor tiene bienes disponibles para el pago. Algunos casos de quiebra se presentan para permitir que un deudor pueda reorganizar y establecer un plan para pagar a sus acreedores, mientras que en otros casos se trata de la liquidación de los bienes del deudor.

Un caso de quiebras  comienza normalmente porque el deudor presentar una petición ante la “Corte de Bancarrotas (“Bankruptcy Court”). Una petición puede ser presentada por una persona física o por una sociedad u otra clase de entidad. También se requiere al deudor que presente una declaración pública de sus activos, ingresos, pasivos y los nombres y direcciones de todos los acreedores y la cantidad que se les debe. La presentación de la petición, impide de forma automática las acciones de cobro de deudas contra el deudor y los bienes del deudor viagra online prescription free. Siempre y cuando las ejecuciones  no estén ya dictadas, los acreedores no pueden interponer  ni continuar con las demandas y tampoco hacer embargos de salarios.

Los acreedores reciben la notificación del secretario del juzgado, de que el deudor ha presentado una petición de quiebra. Algunos casos de quiebra se presentan para permitir que un deudor organice y establezca un plan de pagos para los acreedores, mientras que otros casos se trata de la liquidación de los bienes del deudor. En muchos casos de quiebra que implican la liquidación de los bienes de los consumidores individuales, suele existir poco o nada de dinero ni bienes del deudor para pagar a los acreedores. Como resultado de ello, en estos casos hay pocos problemas, y el deudor normalmente se concedió una exoneración de la mayoría de las deudas sin objeciones. Esto significa que el deudor ya no será personalmente responsable del pago de las deudas.

Estos institutos concursales, clásicos del Derecho anglosajón, están incorporados ya o se irán incorporando cada día con más fuerza en el modelo europeo de quiebras y por ende en el concurso de acreedores español, y la tendencia a la erosión del principio de responsabilidad universal de los deudores del 1.911 de nuestro Código Civil es algo con lo que vamos a tener que acostumbrarnos en los años venideros, como consecuencia lógica de los excesos del pasado.

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